La vitamina D es clave para la salud ósea, y el hueso es justamente el soporte de los dientes y los implantes. Niveles adecuados ayudan al organismo a absorber calcio y mantener estructuras fuertes.
Una deficiencia puede favorecer inflamación de encías, comprometer la estabilidad ósea y, en algunos casos, dificultar la cicatrización. Mantener un buen nivel de vitamina D es beneficioso no solo para el cuerpo general, sino también para la salud bucal.



Agregar un comentario